El invierno ha llegado como llega una mala noticia. Como un invitado indeseado, o como un recién nacido subnormal. Sin avisar, con una sonrisa maliciosa de medio lado. ¿La única respuesta posible? Encogerse de hombros, marcar abdominales y encebollarnos debajo de capas y capas. Veamos como afecta al carácter de cada uno. ¿Es el clima parte fundamental en la formación de la personalidad?, ¿piedra angular en la forma de ver la vida? Cierto es que en invierno aquí poco podré ver a partir de las 4, la oscuridad se cierne sobre la ciudad de golpe, hija del invierno. Y la lluvia, inconstante pero permanente. A veces titilante, pero férrea, de voluntad y presencia inamovible. La lluvia siempre está llegando, se vive con la constante amenaza de su presencia. Empiezo a estar convencido que Copenhague no fue construida, sino llovida, formándose al más puro estilo tradicional. Calcificándose. Hay cosas que nacen así, de formas extrañas. Sin ir más lejos, no olvidamos que mi hermano fue vomitado después de que mi abuela le diese a mi madre un vaso de leche con miel. Cosas de la vida.
Al principio, nótese la ironía, Copenhague me resultaba una montaña infranqueable. Poco a poco, mi mente va suprimiendo esas deformaciones que generó en primera instancia, y ahora ya se me aparece como el plato llano que es. Aunque todavía queden tropezones. Comprar en el supermercado, la lengua y la forma de vivir la vida. Las cañas y las charlas de bar faltan y se extrañan. Pero es que está muy claro, las viejas costumbres no se vomitan tan rápido como a un hermano.
Al principio, nótese la ironía, Copenhague me resultaba una montaña infranqueable. Poco a poco, mi mente va suprimiendo esas deformaciones que generó en primera instancia, y ahora ya se me aparece como el plato llano que es. Aunque todavía queden tropezones. Comprar en el supermercado, la lengua y la forma de vivir la vida. Las cañas y las charlas de bar faltan y se extrañan. Pero es que está muy claro, las viejas costumbres no se vomitan tan rápido como a un hermano.
1 Comments:
"Empiezo a estar convencido que Copenhague no fue construida, sino llovida, formándose al más puro estilo tradicional. Calcificándose."
Olé
Publicar un comentario
<< Home