domingo, mayo 16, 2010

Entrada de título prescindible

En un rato el Barça se juega la liga. En un rato me estoy jugando la beca. Una chica sentada a mi lado no puede quitar la vista de mi ordenador a ver que escribo.
¡Vaya! Ha debido leer algo que la molesto, ya mira a la gente que pasa.

Retomo. Barça, liga, exámenes, beca. Cuestión de prioridades. Prioritariamente he venido a este mundo (factualisísimo) a estudiar, pero he aquí que a veces se entrometen alirones en el estudio y... ¿quien soy yo para negarme? En caso de que algo salga mal, no dudaré en ponerme en contacto con el excelentísimo Pep para pedirle explicaciones. Esta manía tan española de dejar las cosas para el final va hacer que esa otra manía tan española, los toros, me lleven por delante. Nico me sonríe tranquilizador:"Queda junio" me dice. Me acuerdo cuando hace un mes me decía:"queda un mes". Ahora ya están aquí. Los toros, la liga y los exámenes. Todo en uno.

Un trabajo pendiente de historia de la ciencia llama parpadeando en mi barra de tareas. Una mirada omisora la esquiva. La pobre lucecita naranja parpada un buen rato hasta que se queda fija, como petrificada. Me recuerda a los gritos de una madre llamando a su hijo que abandone sus correrías para ir a cenar. Al final se harta y ocurre lo de siempre. Escaleras abajo en cuatro zancadas y azotito. No puedo dejar de ver ahora en esa luz naranja una silenciosa amenaza.

Demasiadas horas de biblioteca, supongo. Las luces me amenazan. Nunca me gustaron las amenazas. Solución: abrir y cerrar ventana. Ojos que no ven...

Una de esas maravillosas chicas gogo´s de biblioteca abanicándose me da el halito que estaba perdiendo. Nacho vegas viene a alegrarme diciendo que ha sido moderadamente infeliz, y me regocijo en mi turbia felicidad. Turbias serán estas letras que escribo pendiente de lo que me cantan al oído. Escribir sin pensar siempre me resulta muy llamativo. Cuando se relee siempre es sorprendente. Empiezo a creer en el panteísmo feurbainano de la razón. Mis dedos participan de ella sin duda si no, no tiene ningún tipo de explicación que se escriban esta cosas cuando mi vista esta fija en el punto medio del teclado y la mente completamente abstraída de lo que me rodea. Incluso de ella misma.

A veces he de reconocer que no hay nada que decir.

Pero me cuesta.

Te volví a mirar y el silencio frió me volvió a dañar. Curando estas heridas me sumergí en un mar de horrores. Una luna tras un ocular me convirtió en hombre cámara y no puedo dejar de ver fotos hasta en ese papel arrojado en el suelo. O lo fotografió o empezaré a buscar sus existenciarios. No sé. No sé.

No busco una explicación. "¿A qué?" me pregunto. No se. Otra vez me he perdido a mitad de camino. Otra vez me voy a ver en la tesitura de haber hallado una respuesta habiendo olvidado la pregunta. Siempre igual. Otro día más, otra vez más. Bucles iconoclastas proyectándome contra la pared. Círculos concéntricos me indican que aquí no hay cambios. Un nuevo color solo indica un nuevo lugar. Movimiento aparente o apariencias de movimiento. Nada significa Nada. A veces.

Esto quedará como borrador. Mis dedos son los responsables de esta multitud de letras que casualmente cayeron a la pantalla en algo que parece un relato. O vaya usted a saber.


Firmado: Don Dedos Independientes

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Copiado de Gombrowicz en atención al interés que sentirá Don Dedos Independientes al conocer qué provecho puede obtener de su independencia:

"A las personas interesadas en mi técnica literaria les transmito la siguiente receta. Entra en la esfera del sueño. Tras lo cual ponte a escribir la primera historia que se te ocurra y escribe unas veinte páginas. Luego léelo. En estas veinte páginas habrá quizá una escena, unas cuantas frases sueltas, una metáfora que te parecerán excitantes. Entonces vuelve a escribirlo todo una vez más tratando de que esos elementos excitantes se conviertan en la trama y sigue escribiendo sin tener en cuenta la realidad, tendiendo solo a satisfacer las necesidades de tu imaginación. Durante esta segunda redacción, tu imaginación tomará ya una dirección determinada y llegarás a unas asociaciones nuevas que definirán con más claridad tu campo de acción. Entonces escribe las siguientes veinta páginas siguiendo siempre la línea de asociaciones, buscando siempre el elemento excitante, creativo, misterioso y revelador. Luego vuelve a escribirlo todo una vez más. Haciéndolo así, ni te darás cuenta siquiera del momento en que surjan unas cuantas escenas-clave, metáforas, símbolos y conseguirás la clave adecuada. Todo empieza a tomar cuerpo bajo tus dedos por la fuerza de su propia lógica; las escenas, los personajes, los conceptos, las imágenes exigen su complemento y lo que has creado te dictará el resto".

11:09 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home