Disco-bar Biblioteca´s
Me siento en la biblioteca y me dispongo para el estudio. Empiezan nuestros encierros particulares. Horas y más horas entre libros y estúpidas que confunden bibliotecas con bares de moda. Horas y más horas para lamentarse de lo que fue un segundo cuatrimestre muy "universitario"(en el sentido peyorativo y entretenido de la palabra) mientras siguen tacones resonando en un silencio que cada vez resulta más ilusorio. Miro a mí alrededor y un dato resalta por su curiosidad: la gente con cara de mayor concentración mirando a sus portátiles es la que esta tuentiteando. Lo más curioso es que luego se sienten bien por haber estado muchas horas en la "biblio". Lamentable herencia nuestra moral cristiana. "'Cause every little thing gonna be all right" parece estar cantándoles maese Bob a sus conciencias.
La mía ladra. Me señala que puede que yo no sea mejor que estos tuentianos que me rodean y que no estoy haciendo huevo. Trato de consolarla y... me doy cuenta que Don Marley también esta susurrando en mis oídos. Lamentable -la también mía- herencia cristiana.
Heidegger me espera con una sonrisa y un montón-de-guiones-que-te-cagas. Yo no se si a el lo arrojaron al mundo desde una maquina que pinta líneas discontinuas en las carreteras o compartía vicios con Maradona (obviamente no hablo de fumar puros con Fidel), pero bien cierto es que su manía de querer germanizarse tanto me pone de los nervios.
Y por si fuera poco todo esto, "rondan mi calle"(ya aludiré al nuevo disco de los Planetas en otro momento) mental cientos de impulsos mentales diversos que tratan de sacarme de la línea de estudios. Un nuevo y recién descubierto afán por la fotografía hace que todo lo vea bajo el prisma de un ocular. El mismo viejo afán de los conflictos sentimentales, fiel a su costumbre de aparecer en periodos de exámenes, ya esta de nuevo rondando la mió puerta.
Y "esta es mi historia, señor.Yo sé que a usted no le interesa."
Siento no haber dedicado esta entrada a la representación teatral, pero es que lo que quiera que sea que anda por mi cabeza se escupe fuera de mi control a veces. ¿Nauseabundo, no? Otro día vuelvo sobre la Nausea y el teatro. Mil perdones fieles lectores.
La mía ladra. Me señala que puede que yo no sea mejor que estos tuentianos que me rodean y que no estoy haciendo huevo. Trato de consolarla y... me doy cuenta que Don Marley también esta susurrando en mis oídos. Lamentable -la también mía- herencia cristiana.
Heidegger me espera con una sonrisa y un montón-de-guiones-que-te-cagas. Yo no se si a el lo arrojaron al mundo desde una maquina que pinta líneas discontinuas en las carreteras o compartía vicios con Maradona (obviamente no hablo de fumar puros con Fidel), pero bien cierto es que su manía de querer germanizarse tanto me pone de los nervios.
Y por si fuera poco todo esto, "rondan mi calle"(ya aludiré al nuevo disco de los Planetas en otro momento) mental cientos de impulsos mentales diversos que tratan de sacarme de la línea de estudios. Un nuevo y recién descubierto afán por la fotografía hace que todo lo vea bajo el prisma de un ocular. El mismo viejo afán de los conflictos sentimentales, fiel a su costumbre de aparecer en periodos de exámenes, ya esta de nuevo rondando la mió puerta.
Y "esta es mi historia, señor.Yo sé que a usted no le interesa."
Siento no haber dedicado esta entrada a la representación teatral, pero es que lo que quiera que sea que anda por mi cabeza se escupe fuera de mi control a veces. ¿Nauseabundo, no? Otro día vuelvo sobre la Nausea y el teatro. Mil perdones fieles lectores.
1 Comments:
Me alegra saber que Heidegger, con sus trenecitos de juguete, consigue ponerte nervioso. Sin ser un experto, me parecen un puro melindre.
En cuanto a la herencia cristiana, también a mí me resulta lamentable en muchos aspectos, pero ninguno de ellos la hace más lamentable que Bob Marley, con sus tontas letras que se mecen como las babas de un tonto en el dulce vaivén de su ritmo tontorrón.
Ya no se puede estudiar en las bibliotecas. Una amiga de María iba al centro de estudio después de estudiar, para ver a los amigos. Se han convertido en lugares de recreo donde se representa la farsa de periodista desbordado por el trabajo que debe entregar un reportaje en menos de veinticuatro horas.
¡Escribe de lo que quieras! Los ladridos de tu conciencia no desafinan.
Un abrazo!
Publicar un comentario
<< Home