Música maestro
Se acaba el verano. Y es el primer año que no veo esto como una tortura. Este año tengo ganas de empezar el curso cuanto antes, mudarme de ciudad y todas esas cosas. Y que vuelva el control a mi vida, porque menudo veranito de descontrol, de un sitio a otro sin parar en casa más que ha repostar las energias suficientes paro volver a empreder otra aventurilla. TOdo hay que decirlo. ha sido un descontrol maravilloso, ojala todos los veranos fuesen asi.
Pero ahora toca la vida. Y esta vez tiene que salirme bien, y a la primera para evitar defraudar a mis padres, pero por encima de todo, para convencerme de que puedo hacer lo que me propongo.
No se me ocurre que escribir en esta entrada, sin que sean repetitivas con las anteriores, pero una autoobligación me impulsa a escribir, asi que vamos a ver por donde salimos.
Música. Este verano mi vida a girado alrededor de la música. Asi que hablaremos de música. De como una canción puede hacer que tus terminaciones nerviosas tiemblen, de como pueden provocar un escalofrio y de esas cosas vamos a hablar. He descubierto que la música en directo es capaz de emocionarte aun cuando la desconoces.
Mi primera experiencia musical de verano fue en san fermines, y no fue un concierto si no una actuación callejera de dos negros con yembés. Me sorprendio la capacidad de transmisión que pueden llegar a tener dos tubos con una piel arriba y dos manos dandoles. Hacia tiempo que no bailaba tanto y por otro lado tuve momentos de quedarte embobado mirandoles tocar. Y fue mucho más entretenido porque se sumaba gente a tocar con ellos, desde un bateria uruguayo que aparecio por alli, hasta Lili y una chicas francesas que pasaron por alli. Fue una experiencia musical que no se parece en nada a un concierto, ya que tuvo un grado de interactividad con la gente que no tiene un grupo subido a un escenario. Fue un rato que me dejo con una sonrisa toda la noche y me metio las ganas de aprender a tocar un yembé, cosa que queda pendiente para algun dia de mi vida.
El resto de experiencias musicales fueron en festivales, conciertos con más o menos gente pero ya en nada parecidos a esa experiencia semi tribal vivida en medio de Pamplona. Entre estos otros conciertos los hubo vibrantes(vease el miniconcierto de Los Planetas en el FIB), soporiferos(aamy macdonald) y otros que te incitaban a un derroche de energia(we are standard).
Pero sin duda, la sorpresa musical del verano para mi fue el White album de los Beatles. Tras escucharlo por recomendacion de un amigo que me dijo que se alejaba mucho de la imagen que yo tenia de ellos(vease Yellow submarine). Guitarras distorsionadas, sitares y psicodelia consiguieron engancharme durante las 30 canciones que tiene ese album doble.
En resumen, este verano ha sacado a la luz un amor a la música latente desde hace muchos años en mi. He escuchado(y cuando digo escuchado, no hablo de tenerla de fondo musical en la vida mientras haces otras cosas, sino de tirarme en un sofa, en la cama, en el monte..., con los cascos, los ojos cerrados y recorrer una pista tras otra escuchandolas con toda la atención que permite mi mente muy propensa a la dispersión) de todo, he descubierto clasicos como Jimmy o Dylan, grupos como Babyshambles y un largo etcetera. Pero tanta musica solo me ha servido para una cosa.
Para darme cuenta de que quiero escuchar mucha más.
Pero ahora toca la vida. Y esta vez tiene que salirme bien, y a la primera para evitar defraudar a mis padres, pero por encima de todo, para convencerme de que puedo hacer lo que me propongo.
No se me ocurre que escribir en esta entrada, sin que sean repetitivas con las anteriores, pero una autoobligación me impulsa a escribir, asi que vamos a ver por donde salimos.
Música. Este verano mi vida a girado alrededor de la música. Asi que hablaremos de música. De como una canción puede hacer que tus terminaciones nerviosas tiemblen, de como pueden provocar un escalofrio y de esas cosas vamos a hablar. He descubierto que la música en directo es capaz de emocionarte aun cuando la desconoces.
Mi primera experiencia musical de verano fue en san fermines, y no fue un concierto si no una actuación callejera de dos negros con yembés. Me sorprendio la capacidad de transmisión que pueden llegar a tener dos tubos con una piel arriba y dos manos dandoles. Hacia tiempo que no bailaba tanto y por otro lado tuve momentos de quedarte embobado mirandoles tocar. Y fue mucho más entretenido porque se sumaba gente a tocar con ellos, desde un bateria uruguayo que aparecio por alli, hasta Lili y una chicas francesas que pasaron por alli. Fue una experiencia musical que no se parece en nada a un concierto, ya que tuvo un grado de interactividad con la gente que no tiene un grupo subido a un escenario. Fue un rato que me dejo con una sonrisa toda la noche y me metio las ganas de aprender a tocar un yembé, cosa que queda pendiente para algun dia de mi vida.
El resto de experiencias musicales fueron en festivales, conciertos con más o menos gente pero ya en nada parecidos a esa experiencia semi tribal vivida en medio de Pamplona. Entre estos otros conciertos los hubo vibrantes(vease el miniconcierto de Los Planetas en el FIB), soporiferos(aamy macdonald) y otros que te incitaban a un derroche de energia(we are standard).
Pero sin duda, la sorpresa musical del verano para mi fue el White album de los Beatles. Tras escucharlo por recomendacion de un amigo que me dijo que se alejaba mucho de la imagen que yo tenia de ellos(vease Yellow submarine). Guitarras distorsionadas, sitares y psicodelia consiguieron engancharme durante las 30 canciones que tiene ese album doble.
En resumen, este verano ha sacado a la luz un amor a la música latente desde hace muchos años en mi. He escuchado(y cuando digo escuchado, no hablo de tenerla de fondo musical en la vida mientras haces otras cosas, sino de tirarme en un sofa, en la cama, en el monte..., con los cascos, los ojos cerrados y recorrer una pista tras otra escuchandolas con toda la atención que permite mi mente muy propensa a la dispersión) de todo, he descubierto clasicos como Jimmy o Dylan, grupos como Babyshambles y un largo etcetera. Pero tanta musica solo me ha servido para una cosa.
Para darme cuenta de que quiero escuchar mucha más.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home